
Cada pieza entra a una posición identificada y sale con la misma guía con la que llegó. El conteo se levanta escaneando el código EFA, así que la diferencia entre lo que dice el sistema y lo que hay en el piso aparece el mismo día — no en el inventario de fin de año.
Tu mercancía vive en una posición (A-03-2-05), no en una pila. La estadía se cobra por lo que de verdad ocupas.
El mismo código que viaja pegado a la caja. El conteo se levanta desde el móvil y las diferencias se cierran a la vista.
Cada movimiento queda ligado a su guía y a la evidencia con la que se entregó. Un solo historial, no dos sistemas.
Firma, fotografía y ubicación se capturan en la calle, desde el teléfono, contra el mismo código que viaja pegado a la caja. El operador escanea y el estatus cambia en tu portal sin que nadie capture nada dos veces.
El código de la guía, con la cámara o con la pistola.
Firma del receptor, fotografía y coordenadas.
El estatus cambia y tú lo ves sin llamar a nadie.